domingo, 26 de marzo de 2017

(RE)ENCUENTRO DE ALMAS

Hacía meses que no las veía. No estaban todas, pero pude disfrutar de las que sí.

Un reencuentro con amigas, tantas veces pospuesto, se hizo posible anoche. Algo sencillo: cena, charla, risas, lamentos de nuestra vida, deseos de avanzar,...Hubo una presencia nueva. Un alma nueva que se unió a nuestro círculo. Una amiga más que el destino quiso cruzar en mi camino. No es su mejor momento, pues ahora su energía es baja y su tristeza la atrapa, pero allí estaba. Probablemente para recordarme mis propias tristezas, que hasta hace bien poco tanto me han atormentado.

Pude escucharla y acompañarla en su llanto. Y pude decirle, esta vez totalmente convencida, que todo pasa.

Me siento obligada a darle las gracias por haber compartido, aún sin querer, esos momentos conmigo. Pude ver que, por fin, estoy cruzando al otro lado. A mi lado, Al que tan abandonado tenía. Pude acariciar su alma con la mía sin dejarme arrastrar a su abismo, pero abriéndole una puerta para que pasara a la zona de los corazones rotos y recompuestos. Esos que, aunque están al borde del precipicio que les lleva al abismo, ahora son capaces de alejarse de la caída. Porque ya pueden ver más allá del obstáculo que les abruma...Espero que cuando acabe su duelo decida cruzar la puerta que le brindo, pues todos somos dignos de ser felices y de tomarnos nuestro tiempo para llegar a serlo...

Gracias a mis amigas por formar parte de mí. Gracias al Universo por estas hermosas casualidades. Y gracias a mí por haber podido, por fin, cruzar la puerta que tantas veces se me brindó. Todas y cada una de las lágrimas y los desalientos han sido necesarios para poder hacerlo. Gracias....Gracias...

Resultado de imagen de cinco amigas de espaldas

No hay comentarios:

Publicar un comentario